La tecnología del siglo XXI (10)

(Economía de los Mil Demonios, 13/05/2010)

Como comentaba en otro post, prestar dinero cuesta.  No solamente cuesta el procedimiento mismo, sino que además en la medida en la que el banco no sabe a ciencia cierta si le devolverán el dinero, tiene que aplicar una tasa de interés mayor a aquellos que presentan mayor riesgo.  Con esa lógica, los empresarios informales salen perdiendo con todo, porque si no pagan, el banco no tiene forma de embargarlos o de aplicarles cualquier clase de acción para recuperar el crédito.  Eso llevaba a que una entidad financiera formal no quisiera jugársela y terminaba evitándolos.  Por eso antiguamente los microempresarios tendían a tener problemas para obtener préstamos, a pesar de que lo que quisieran hacer con ese dinero fuese en extremo rentable.

Por suerte se comenzó a innovar en la manera como funciona el mercado de los créditos. ¡Que ingresen las microfinanzas! …

(Resto)

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