Juguemos a construir mientras techito no está (2)

(Economía de los Mil Demonios, 10/01/2011)

La amiga Susana ha propuesto lo que tanto temían otros.  Ha puesto sobre la mesa la idea de que las constructoras para poder hacer su trabajo, tengan que conseguir licencia social de los vecinos.  O sea, llevar a cabo una consulta vecinal, de tal manera que tengan el permiso de todos los perjudicados para poder empezar a construir algo. Esto suena quizás bueno en principio, pero tiene muchos inconvenientes.

Primero, es el siguiente tan temido paso en un lento proceso destinado a paralizar el país.  Si para todo hay que pedir permiso a todos, nunca se va a hacer nada.  Cuando se insistió para que el proceso de consulta para proyectos mineros en la selva fuese vinculante -o sea, que si la comunidad dice que no, no se pueda hacer-, para muchos analistas ésta era precisamente la mayor preocupación. …

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